lavado ropa deportiva

¿Cómo lavar y cuidad la ropa deportiva?

Estamos comenzando primavera. Se viene el tiempo donde las temperaturas suben y nos llenamos de renovadas energías. Eso trae como consecuencia que nos empecemos a preocupar por lucir bien físicamente, puesto que el calor viene de la mano con la ropa más liviana y delgada. Y qué mejor manera de hacerlo que retomando el gimnasio o haciendo ejercicio por nuestra cuenta. Pero hay un detalle, ¿has pensado en la ropa deportiva más adecuada no solo por la comodidad, sino por su cuidado y, por ende, por tu propia salud? Aquí te entregamos una serie de tips claves que te ayudarán a mantener tu ropa deportiva en perfecto estado, protegida de los malos olores (muchas veces producto de la humedad y acumulación de sudor) para cuidar tu salud con el fin de que esta época de primavera-verano sea inolvidable.

  • La ropa de deporte hay que lavarla lo antes posible, evitando que permanezca mucho tiempo en la mochila o bolsa de deporte o en el cesto de la ropa sucia.
  • Evita el contacto de la ropa de deporte sucia con otras prendas para que no se impregne de olor.
  • Además de la ropa hay que lavar las zapatillas, la bolsa, la toalla del gimnasio y el resto de prendas que usemos en el gimnasio.
  • Antes de introducir la ropa en la lavadora, comprobar la etiqueta (temperatura que admite, si se puede planchar, si admite lejía, si se puede meter en la secadora o si hay que lavarla a mano).
  • Para las prendas utiliza un detergente para lavar la ropa deportiva y evita utilizar suavizante.
  • Para las zapatillas de deporte, antes de meterlas en la lavadora en un ciclo rápido y con agua fría, conviene ventilarlas y añadir unos polvos desodorantes en las plantillas y en su interior.
  • Secar la ropa al aire, nada más terminar el programa de la lavadora. La secadora puede dañar algunos tejidos sintéticos.
  • Conviene lavar la ropa a una temperatura de entre 30-40º. Si la lavadora dispone de programa específico para ropa deportiva o ropa sintética, será mucho más fácil.

Aunque ya esté limpia, conviene alternar la ropa de deporte y evitar ponerse la misma todos los días.