IRENE VILLEGAS, GERENTA GENERAL DE LAVANDERÍA FASTCLEAN

Una mujer independiente y esforzada, tras 15 años trabajando en el rubro agrícola y de ferretería tomó una importante decisión que cambió su vida laboral en 180°. Desde 2005 dirige la “Lavandería Fast Clean”.

Su día parte muy temprano, a las seis de la mañana despierta y lo primero que hace es dedicar tiempo a sus mascotas, pues ella se define como una amante de los animales. Luego, realiza un poco de deporte y así, tener la suficiente energía para su jornada laboral.

¿Cómo es tu día a día?
“Estoy yendo y viniendo todo el día, ya que voy mucho a terreno visitando clientes o captando nuevos clientes. Soy una persona muy activa, me gusta la interacción persona a persona. No me gusta estar detrás de un escritorio o frente a un aparato electrónico, yo prefiero salir a la calle, ya que puedo interactuar con los clientes y conocer a nuevas personas. Eso me ha permitido dar a conocer el trabajo que desempeño, ya que yo soy la cara visible de Fast Clean”.

¿Cómo te defines desde una perspectiva profesional?
“Como profesional estoy en constante innovación, me gustan las cosas diferentes y entre más difícil sea el desafío mejor para mí”.

Irene, ¿y en lo personal?
“Siempre estoy haciendo actividades y creando cosas, por ejemplo, como amo los animales cuido perros de personas que viajan, me hago cargo de sus mascotas porque me encantan, no en grandes masas, pero a gente que conozco y sé que aman a sus mascotas me ofrezco a cuidarlos. Yo tengo 11 perros en este momento, todos míos”.
Fue en 2005 que Irene comenzó a administrar la lavandería Fast Clean, pero no fue hasta 2012 que esta empresa pasó a su propiedad, siendo la única responsable de esta.

¿Cómo nace la idea de crear una lavandería?
“A medida que van pasando los años se ha dado que tanto hombres como mujeres tiene que trabajar. Cada vez, los matrimonios están más fuera que dentro de casa, los tiempos para los quehaceres son cada vez más limitados y la parte de la ropa es un factor importante, y esa es una necesidad que la lavandería cubre, es decir, mantener la ropa limpia es fundamental, y debido al poco tiempo de las personas, nosotros podemos cumplir con aquella tarea”.
Pero, Irene, no se ha dedicado toda su vida al rubro de la lavandería, antes trabajaba en un área completamente diferente, sin embargo, sus ansias de innovación, evolución y constante cambio la llevaron a dejar atrás su antiguo trabajo.

¿A qué te dedicabas antes de hacerte cargo de Fast clean?
“Al rubro de la ferretería y el rubro agrícola. Me inicié en el año 1992 con locales en la comuna de Pinto, manejaba todo lo necesario en ferretería y fertilizantes. Luego, instalé una sucursal en los Lleuques. Estuve trabajando en esa área durante 15 años”.

¿Qué gatilló al cambio, pasar de lo agrícola y ferretería al rubro de la lavandería?
“En el caso de la ferretería, por un lado, cuando llegaron las grandes ferreterías en Chillán se comenzó a fomentar mucho el uso de tarjetas de crédito, y en un pueblo como Pinto, donde por lo general yo daba un crédito de palabra con mis clientes, entonces cambió todo eso. Por otro lado, sentí que me estaba hundiendo en una rutina y comencé a sentir la necesidad de un cambio, me di cuenta que debía reinventarme”.

¿No tuviste miedo al cambio?
“Es verdad que cuando uno trabaja en un cosa por muchos años eso da seguridad y tranquilidad, pero yo no soy una persona de rutinas, necesito hacer cambios luego de cierto tiempo. Me gusta la innovación y desarrollar cosas nuevas, en ese contexto, ahora en Fast Clean siempre estoy innovando para responder a las necesidades de mis clientes.
Por ejemplo, Hace tres años aproximadamente, tuvimos la oportunidad de participar de una capacitación llamada “Compite +1000” organizada por el Banco de Chille con la Universidad Adolfo Ibáñez, participamos 150 empresarios en Concepción, nos hicieron una capacitación de Pymes donde nos enfatizaron mucho la importancia de la innovación, de arriesgarse y de estar pendiente del cliente y eso trato de ponerlo en práctica constantemente”.

¿Cómo recuerdas el cambio de rubro laboral?
“En el 2000 comencé a tener más conocimiento en Papco, en ese entonces se hizo popular las trazabilidades agrícolas y exportaciones de carnes, por ende se comenzó a utilizar muchas normas, vi que muchas empresas iban a necesitar el servicio de mantención de las ropas, por ejemplo, Carnes Ñuble, Orafti Chile, y así otras empresas que están cercanas a Chillán. Al principio en la lavandería se le prestaba servicio a un público muy reducido, el más grande era la Clínica Chillán. Después, yo fomenté más el trabajo a más grande escala, abrí las puertas a más público mediante la publicidad y captación de más clientes”.

¿Cómo evalúas el cambio de rubro?
“Siempre me ha gustado hacer cosas nuevas, y en este trabajo a mí me gusta el servicio que entregamos, atender a las personas y solucionarles la vida en cierto modo, eso me llena y me encanta poder hacerlo”. Con el paso de los años, Irene ha podido ver la evolución de su empresa, y muy orgullosa, comentó que cada vez aumenta el número de clientes, las responsabilidades y el compromiso en entregar un servicio de calidad.

¿Percibes un cambio en los clientes?
“Un aumento en un 200%. Desde que yo comencé en 2005 hasta ahora hay mucho más trabajo. La lavandería se dio más a conocer en base al servicio que nosotros hacemos y al comentario del cliente, que es una publicidad muy efectiva. Eso nos ha ayudado, ya que hemos cumplido con los clientes. En esa línea, es fundamental mantener una buena relación con ellos, generar confianza y ese es un valor muy importante dentro de la empresa. Respetar los tiempos de los clientes también es importante, cuando hay un compromiso de entrega hay que ser puntal, y si por algún motivo hay un problema, tenemos que comunicarlo y afrontarlo”.

¿Cuáles son los servicios que se entregan en Fast Clean?
“Contamos con el servicio Lavado, secado y planchado; secado y planchado o solo planchando. Todos nuestros servicios son para cualquier tipo de ropa. El cliente particular decide cual es la cantidad de ropa que desea lavar y por lo general vienen una vez a la semana y él trae su ropa. En el caso de las empresas, se ve por volúmenes de rotación de prendas, hay algunas que se atienden todos los días, otras dos, tres o cuatro veces por semana, dependiendo de las necesidades que tengan”.

¿Qué caracteriza a Fast Clean?
“Nuestra esencia es que nos preocupamos del cliente, respaldamos lo que él requiere y estamos atentos. En el caso de que se presente una disconformidad tenemos que responder de la forma correcta, no desviar el problema, sino que buscar soluciones y eso nos permite crear lazos de confianza”. En cuanto al equipo de trabajo de Irene, es conformado por 12 personas de planta, y dos que prestan servicios externos.

¿Cómo se trabaja dentro de Fast Clean?
“Tenemos un sistema de control de calidad, con el cual se desarrolla un registro de todas las actividades que se realizan en la lavandería. Nosotros debemos recepcionar la ropa, hacer el lavado, planchado y entregar la ropa. Si nosotros no contáramos con ese registro tendríamos un serio problema, tanto interno como externo, ya que no tendríamos un orden. Nos permite llevar un control y cumplir con los requerimientos del cliente, es decir, si la persona quiere el pantalón planchado de una manera u otra, o si a una prenda debe recibir blanqueamiento.
El personal que trabaja acá sabe que los registros son parte del trabajo que se desarrolla en equipo y que los procesos diarios deben estar basados en el sistema de gestión de calidad. Para lograr el entendimiento de todos debemos estar constantemente capacitándonos y eso es una práctica fundamental de nuestro sistema, tener un programa de capacitación anual e ir reforzando las veces que sea necesario, sobre todo cuando se va contratando a personal nuevo”.

Se nota que desarrollan un trabajo muy ordenando, pero, ¿cómo es Irene fuera del trabajo, igual de ordenada que dentro de Fast Clean?
“En general, mi vida es de la filosofía de planificar las cosas, hacerlas, verificar y actuar. Mi naturaleza es de vivir de una forma preventiva y eso me obliga estar atenta a lo que estoy haciendo constantemente y estar verificando mi actuar, es decir, no llegar a la parte en que se causa el problema y después solucionarlo, eso para mí es una pérdida de tiempo, y el tiempo es sagrado.
Desde pequeña he sido así, ya que de tercer año básico fui presidenta de curso y terminé cuarto medio siendo presidenta, entonces creo que tengo enraizado el liderazgo y la disciplinada. Además, como persona me exijo mucho, siempre quiero que todo esté ordenado y adelantarme a las cosas que puedan suceder”.

En cuanto a tu desarrollo como persona, ¿cómo lo podrías definir?
“Yo creo que depende de cómo uno mire la vida, me encantan los desafíos y creo que todo ocurre dependiendo a como uno lo requiera, es decir, la vida requiere de un trabajo, de tiempo o de una disciplina. Siempre he mirado la vida con desafío y pensando en que a este mundo venimos a aprender, a desarrollarnos y a compartir. Por ejemplo, si está lloviendo no enojarme, sino que abrigarme, buscar un paraguas y listo, es decir, adaptarme a los cambios. En otras palabras yo no espero que las cosas pasen, yo hago que las cosas sucedan”.

¿Cuáles son tus proyecciones con Fast Clean?
“Una de las metas llegar a la casa del cliente y que yo me preocupe del clóset de él, es decir, desde sacar la ropa sucia hasta volver y dejarla dentro clóset limpia. Eso sería lo máximo del servicio que podríamos entregar, preocuparnos de todo en el rubro del lavado y despreocupar a al cliente. Hay que entender que las personas no tiene tiempo suficiente, y para que ellos tengan un poco de tiempo nosotros debemos cubrir sus necesidades”.

Dirección: Bulnes # 723, Chillán
Teléfonos: +56 42 2222687 – +56 9 3693432 / Fono consulta +56 9 4273229
Sitio Web: www.lavanderiafastclean.cl
Correo Electrónico: listo@lavanderiafastclean.cl